martes, 24 de diciembre de 2013

INE VALIDA EL CENSO 2012 Y EVALÚA EXCLUIR A CELADE DEL PROCESO DE CONCILIACIÓN DE DATOS

El director del INE, Juan Eduardo Coeymans, anunció que finalmente no se hará un nuevo censo en 2015 y que las cifras arrojadas por la medición hecha en 2012 son válidas para la proyección y desarrollo de políticas públicas. Según informó a CIPER en el proceso de “conciliación censal”, que es el análisis para validar los datos, podría ser excluido el CELADE, organismo de la CEPAL que ha realizado históricamente esta tarea. Coeymans señaló que el INE estudia entregar esta misión a Statistics Canada. Así, podría repetirse la salida de CEPAL como ya ocurrió en la encuesta CASEN.

Por Boris Bezama y Juan Pablo Figueroa





Es definitivo: el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) descartó llevar adelante un nuevo censo abreviado en 2015. La decisión la informó durante la jornada del lunes 23 de diciembre el director de dicho servicio, Juan Eduardo Coeymans, tras considerar los informes que se encargaron a dos comisiones externas –una nacional y otra internacional–, además de análisis realizados al interior del instituto. Coeymans ratificó además la validez de los datos obtenidos en el Censo 2012, tratando así de poner fin a los graves cuestionamientos al proceso que le costó el cargo a su antecesor, Francisco Labbé, por las acusaciones en su contra que surgieron en su propio equipo técnico por supuestamente haber manipulado las cifras.

Juan Eduardo Coeymans
-El INE considera que la información contenida en la base del proceso es útil para el diseño de políticas públicas, así como para las investigaciones del área económica, social y de infraestructura urbana y rural –señaló Coeymans en la conferencia de prensa (ver comunicado).

El anuncio del director del INE aún deja dudas por las contradicciones en los resultados del trabajo de las dos comisiones que analizaron el Censo 2012. En agosto de este año, la comisión externa de expertos nacionales confirmó que la forma en que se contabilizó la población es errada y no permite utilizar el Censo 2012 como herramienta para la elaboración de políticas públicas, lo que implicaría que los más de $30.000 millones invertidos en el proceso no sirvieron de nada (ver reportaje de CIPER). De hecho, fueron esos mismos expertos quienes recomendaron hacer un nuevo censo en 2015. Una conclusión muy similar a la anunciada hace sólo unos días por los funcionarios del área de estadísticas demográficas del INE, quienes realizaron un lapidario informe para la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados que indaga las supuestas irregularidades, donde señalan:

A partir de los análisis y estudios realizados por el subdepartamento utilizando las distintas bases censales proporcionadas, se ha llegado a la conclusión, categórica, de que no hay evidencia para recomendar ni sustentar el uso del Censo 2012 para la elaboración de las estimaciones y proyecciones de población debido a problemas de coherencia, cobertura y calidad”.

El resultado de ambos informes es contrarrestado por el análisis que realizó la comisión internacional recomendada por Eurostat y que, si bien reconoció en noviembre pasado la existencia de errores en el proceso, desestimó la necesidad de una nueva encuesta abreviada, asegurando no sólo que el Censo 2012 fue realizado dentro de los estándares y prácticas censales realizadas en el mundo, sino que además sus datos sí podrían ser utilizados para el diseño de políticas públicas.

A pesar de la confrontación entre las comisiones, el INE optó por recoger el análisis de los expertos internacionales y rechazar los informes realizados en el país. Con esa decisión ya tomada, el director del INE anunció la tarde del 23 de diciembre los pasos que vienen, los que podrían significar que salga del proceso la entidad internacional que durante las últimas décadas ha apoyado técnicamente la validación de los datos demográficos en Chile: el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), dependiente de la CEPAL. De esta manera, podría repetirse un escenario como el de la Encuesta CASEN, donde finalmente la CEPAL desistió de seguir participando del proceso para medir la pobreza en Chile a raíz de los cuestionamientos que surgieron por la inclusión de una variable que afectaría la comparabilidad de la serie.


LA EXCLUSIÓN DE CELADE


Para que los datos del Censo 2012 puedan ser utilizados para el desarrollo de políticas públicas, es necesario que sean sometidos a una conciliación censal, un proceso que desde hace años ha estado a cargo del CELADE. Sin embargo, en conversación con CIPER, Coeymans reconoció que el INE está evaluando excluir a dicha institución en el procesamiento de datos del Censo 2012. En ese sentido, el director del instituto señaló que la tarea posiblemente sea encargada a Statistics Canada, la entidad homóloga del INE en Canadá, con la que ya se encuentra trabajando en un proyecto de asesoría de calidad de la población y conciliación censal y en una asesoría para el uso de nuevas tecnologías.

Dicha decisión podría deberse a que representantes de CELADE han planteado públicamente sus dudas respecto a la pertinencia de usar los datos del Censo 2012 para definir políticas públicas. En una entrevista concedida en septiembre a La Tercera, el director de CELADE, Dirk Jaspers, señaló que “es muy recomendable hacer pronto un nuevo censo” y validó el trabajo de la comisión de expertos nacionales que desechó los resultados de la encuesta. De hecho, en esa comisión la entidad estuvo representada por Magda Ruiz, coordinadora del Área de Demografía e Información sobre Población de la CELADE y asesora regional en demografía y población.

Dirk Jaspers, director de CELADE
En la misma entrevista, al ser consultado sobre si CELADE se hará cargo de la conciliación censal, Jaspers respondió: “Es el trabajo que siempre hemos hecho y que hacemos con todos los países. Coeymans ha dicho que tenemos que seguir trabajando en la conciliación del censo; es decir, mejorar las proyecciones y actualizar las estimaciones. Hay que trabajar con lo que existe y después del análisis decir si sirve de algo o no. La ventaja de esto es que son procesos que se pueden repetir. Lo que no se puede hacer es volver a terreno”.

¿Solamente cuando se haga la conciliación se podrá decir si el censo sirve? –le preguntó el periodista de La Tercera.

-No podemos decir si sirve o no sirve, o sea si es blanco o negro. Puede haber elementos que sirven y otros que no nos sirven, porque puede que algunas características a nivel nacional no estén tan afectadas por la falta de cobertura. Pero sabemos que para todo lo relacionado con el nivel de comunas y al interior de ellas, el censo es defectuoso y de ahí viene la recomendación de la comisión de hacer un ejercicio complementario, por ejemplo, un censo abreviado en el año 2015.

Independiente de si será CELADE o Stadistics Canada la entidad mandatada para hacer la conciliación censal, el real conocimiento sobre la utilidad de los datos del Censo 2012 se sabrá una vez que finalice el proceso. Según señaló Coeymans a CIPER, la conciliación de los datos a nivel nacional demorará 24 semanas, un plazo que aumenta a 52 semanas para el procesamiento de la información a nivel comunal.

El director del INE señaló que la nueva encuesta recién se realizará en 2020, con el fin de que Chile programe sus censos de vivienda y población en años terminados en cero, adoptando así el protocolo internacional recomendado por la Organización de Naciones Unidas. El nuevo proceso considerará además un conteo de población que se realizará cada cinco años a modo de sondeo, que servirá como preparación para el censo. En ese sentido, si la próxima encuesta anunciada por Coeymans está contemplada para realizarse en 2020, ese conteo demográfico preliminar se llevará a cabo en 2016, para luego repetirse en 2025. De todas maneras, habrá que esperar la decisión que adoptará finalmente el nuevo gobierno. La Presidenta electa, Michelle Bachelet, ha dicho que espera repetir el censo en 2015.


Publicado originalmente en CIPER (23/12/2013)

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