miércoles, 10 de octubre de 2012

CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS QUE LLEVARON A LA CEPAL A RENUNCIAR A SU PARTICIPACIÓN EN LA CASEN



Esta mañana, en una reunión entre el secretario ejecutivo adjunto de la CEPAL, Antonio Prado, y el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, el organismo internacional comunicó oficialmente al gobierno que no seguirá colaborando en la elaboración de la encuesta CASEN, mecanismo utilizado para medir la pobreza en Chile.


Luego de la reunión, que se realizó en dependencias de la CEPAL, la entidad entregó un comunicado en el que explica su decisión, elaborada tras “un proceso de evaluación institucional” que determinó que en la actualidad el país puede realizar la medición de la pobreza de forma autónoma.

-Desde el origen de esta encuesta en 1987, Chile ha alcanzado la madurez institucional y técnica para desarrollar con autonomía este proceso, haciendo innecesaria la continuidad de la colaboración del organismo internacional –indica el comunicado.

Tras la comunicación que hizo la CEPAL, el ministro Lavín señaló a Diario Financiero que Chile no necesita de éste ni ningún organismo externo para medir la pobreza. Además, confirmó que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) será la entidad encargada de las calcular las mediciones a partir de la encuesta CASEN 2012, cuya etapa de trabajo en terreno ya está lista para que el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile la ejecute.

-Chile no tiene ninguna necesidad de depender de un organismo internacional para poder calcular su tasa de pobreza (…). La gran mayoría de los países tienen sus propias instituciones y Chile ha conformado durante años un Instituto Nacional de Estadísticas que cuenta con toda la confianza y toda la credibilidad. Por tanto, creemos que es lógico que ellos sean quienes calculen la CASEN –aseguró el ministro.

Hace sólo una semana, Lavín opinaba otra cosa: “Es la CEPAL la que tiene la historia hacia atrás y la trayectoria y nos gustaría que fuera la CEPAL la que lo siga efectuando (…). Estamos de acuerdo en que en el Chile del futuro sea un INE autónomo el que calcule la pobreza (…), pero ese es un proyecto de ley del Ministerio de Economía que se quiere enviar próximamente, pero requiere tiempo”.

Eso lo dijo Lavín el jueves 4 de octubre, dos días después de que la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, anticipara informalmente que la institución dejaría de participar activamente en la CASEN. Según el ministro, al gobierno le interesaba “seguir contando con el apoyo de la CEPAL” en la medición oficial de la pobreza en Chile. Cabe recordar que hasta ahora, Chile era el único país donde la comisión regional de la ONU participaba de forma directa en el procesamiento de datos que la encuesta capta en terreno. Esa participación le otorgaba al proceso estadístico la garantía de imparcialidad y credibilidad a nivel local e internacional. Pero el 2 de octubre, cuando Bárcena anunció que la CEPAL ya no participaría, se puso fin a esa garantía. Y con el comunicado que al mediodía difundió la entidad, simplemente se convirtió en un acto oficial.

El corte de la CEPAL con el gobierno no es el cese de una colaboración técnica cualquiera: es el quiebre de una relación diplomática entre el Estado de Chile y un organismo internacional de la ONU. Su salida se explica en una cronología de eventos y polémicas que partieron el mismo día (20 de julio) que el gobierno divulgó los resultados de la encuesta y que fueron en escalada constante.

Esta es la cronología para entender por qué la CEPAL optó por no seguir en la CASEN:

20 de julio: Gobierno anuncia los resultados de la encuesta CASEN e indica una baja de la pobreza entre 2009 y 2011 de 15,1% a 14,4%. (ver noticia en Cooperativa.cl).

8 de agosto: En el seminario “Preguntas a la CASEN 2011” que realizó el CEP, el director de Economía de la Universidad de Chile, Dante Contreras, encaró al ministro Lavín y planteó varias dudas tras el proceso que midió la pobreza en el país en 2011. Entre ellas, cuál era el margen de error de la medición y cómo fue medido y cuál fue el impacto del bono de $10 mil que el gobierno entregó en noviembre del año pasado a las familias más pobres, ya que a su juicio podría haber modificado los resultados y afectado su comparación. (ver los audios y videos de las presentaciones en el seminario del CEP y entrevista que dio días después a The Clinic)

17 de agosto: Un grupo de 30 economistas pide al Ejecutivo que aclare la metodología implementada en la encuesta, que se entregue el error muestral –hasta ese momento desconocido– y se explique por qué, por primera vez, se tomaron dos muestras. (ver noticia en La Tercera)

31 de agosto: CIPER publica la investigación titulada Las desconocidas gestiones del gobierno ante la CEPAL que lograron bajar los índices de pobreza. En ella se dan a conocer antecedentes hasta entonces inéditos sobre cómo el gobierno llegó a la cifra de 14,4% anunciada en un principio. Fue entonces que se supo que la CEPAL hizo entrega de dos resultados distintos luego de que el ministerio le enviara una minuta para que corrigiera los resultados en función de una variable que en la primera entrega había sido desestimada por afectar la comparabilidad de la serie: la pregunta “y11”. La petición se amparaba en el pretest de la encuesta, que nadie había visto. A eso se sumó, ese mismo día, la renuncia del experto de la CEPAL, Juan Carlos Feres, y una entrevista que también publicó CIPER en la que el técnico del ministerio que pidió que se recalculara la tasa de pobreza aseguraba haberse sentido “usado por el ministro Lavín”. Desde esa fecha, el rol de la CEPAL en la CASEN pasó a ser parte central del debate público.

1 de septiembre: CEPAL emitió comunicado anunciando que "revisará continuidad" en la medición oficial de la pobreza en Chile, un proceso que encabeza desde 1987. (ver noticia en La Tercera
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11 de septiembre: En un nuevo seminario realizado en el CEP, el renunciado experto de la CEPAL, Juan Carlos Feres, y el economista del CEP, Sergio Urzúa, le exigieron al ministerio que divulgue el pretest de la encuesta CASEN 2011. En esa misma oportunidad, la subsecretaria del ramo, Soledad Arellano, se enfrascó en un duro diálogo con otro de los panelistas, el economista Eduardo Engel, quien también exigía la divulgación de los documentos que dan justificación técnica a la inclusión de la variable “y11”. (ver reportaje en CIPER)

21 de septiembre: Después de entrevistar a las tres personas clave en el proceso (la subsecretaria Arellano, el mismo Feres y el director de Microdatos, David Bravo) y de contrastar sus declaraciones, CIPER publicó el reportaje CASEN: Las tres versiones sobre cómo se validó la pregunta que bajó la cifra de pobreza. El gobierno asegura que se hicieron pre-test para validarla: revisión de expertos, trabajo de campo y focus group. El organismo de la U. de Chile (Microdatos), encargado del pre-test y de recoger los datos en terreno, no incluye en su informe oficial nada sobre el tema. Y Feres detalla sus conversaciones previas.

2 de octubre: La secretaria ejecutiva de la CEPAL, la mexicana Alicia Bárcena, anunció informalmente que la institución había optado por desvincularse de las próximas encuestas CASEN (ver reportaje en CIPER).

10 de octubre: Tras una reunión con ministro Lavín, el secretario ejecutivo adjunto de la CEPAL, Antonio Prado anunció oficialmente la decisión de no seguir colaborando activamente con la encuesta CASEN. “La CEPAL expresó su completa disposición para hacer el traspaso de todos los antecedentes que tiene en su poder sobre dicha encuesta y realizar, en la oportunidad que se le requiera, todas las capacitaciones necesarias a las instituciones públicas o privadas que el Ministerio de Desarrollo Social determine” dice el comunicado.


Publicado originalmente en CIPER (10/10/2012)

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