jueves, 30 de junio de 2011

CAMBIO DE DIRECTORIO EN LA ACHS: LAS SORPRESAS TRAS UN SISTEMA DE ELECCIONES MANIPULADO POR LA DIRECCIÓN

El martes 28 de junio se eligió el nuevo directorio de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS). Aunque el mecanismo de la votación fue el mismo que se ha usado durante décadas para mantener a los mismos nombres en sus puestos, este año hubo sorpresas: el actual presidente, Jorge Matetic, no ganó. Pero no fue porque los representantes de sus más de 40.000 empresas afiliadas no le hayan dado su voto, sino que porque él se los cedió a Fernán Gazmuri, otro de los directores de la mutual. Al final, el que será el nuevo el presidente de la ACHS fue elegido por el que hoy ocupa ese cargo. 
 
Por Juan Pablo Figueroa y Gustavo Villarrubia, CIPER


La reunión de ayer debía haberse realizado el 7 de junio. Ese día, poco más de cien representantes de las empresas afiliadas a la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) llegaron hasta el auditorio ubicado en el quinto piso del edificio de la mutual para participar, como cada tres años, en la votación que definiría a los miembros de su directorio. Al llegar, debían pasar a acreditarse en el sistema de registro. Pero todos debieron volver a sus casas: no hubo quórum suficiente para llevar a cabo la elección. Desde entonces, la asamblea había quedado agendada para el martes 28 del mismo mes.
-Siempre pasa lo mismo. Como no todas las empresas mandan sus poderes a tiempo, nunca hay quórum para elegir al directorio en el primer llamado –dijo una de las ejecutivas de la ACHS que acreditaba ese día a los asistentes.
Tres semanas después, la ACHS ya había recopilado los votos necesarios.
Al comenzar la asamblea, había cerca de 150 representantes de sus casi 40.000 empresas afiliadas sentados en el auditorio del quinto piso, donde de un muro cuelga un enorme cuadro al óleo con el retrato de Eugenio Heiremans, el empresario que fundó la ACHS, la presidió durante 52 años y configuró el gigantesco imperio de negocios que la mutual hizo crecer con los dineros que recibe mensualmente por ley para proteger a los trabajadores de accidentes y enfermedades laborales. Heiremans murió en diciembre del año pasado, sólo dos meses después de renunciar a su cargo. Su nombre fue el primero que se mencionó al partir la ceremonia.
-La muerte de Eugenio Heiremans ha sido una gran pérdida no sólo para la institución, sino que para el país, por su gran aporte y dirección de la ACHS –dijo el actual presidente de la mutual, Jorge Matetic.
La reunión siguió con una mención a “la gran labor” que la ACHS tuvo en el rescate de los 33 mineros atrapados el año pasado en la mina San José. Que tuvo una gran presencia en el lugar, que dio cobertura asistencial durante las 24 horas y que instaló allí un hospital de campaña especialmente para ese fin. Nada se dijo del informe de la comisión investigadora de la Cámara de Diputados que le atribuyó a la ACHS parte de la responsabilidad en el accidente.
Antes de que comenzara el conteo de votos, tanto Matetic como el nuevo gerente general, Cristóbal Prado, hablaron sobre los logros en la reducción de accidentes, los premios que la mutual ha recibido y lo barato que le resulta a las empresas costear el seguro para proteger la vida de sus trabajadores. También hicieron una “comparación comparativa” con las otras dos mutuales del mercado: mientras que la ACHS recibe el 52% de las cotizaciones que por ley pagan las empresas, el Instituto de Seguridad del Trabajo (IST) sólo percibe un 14% y a las arcas de la Mutual de Seguridad –socia de la ACHS en más de una docena de empresas que compiten con las clínicas privadas– ingresa el 34%. Para la ACHS, ese 52% le significa ingresos por más de $165.550 millones al año.
-Como ya mencionó Jorge Matetic, nuestra misión será focalizarnos en nuestras cuatro unidades de gestión: ACHS, Hospital del Trabajador, Clínicas regionales y empresas relacionadas. Queremos convertir a la ACHS en una empresa de “modelo de negocios a nivel internacional” –dijo Cristóbal Prado sobre la mutual, una corporación sin fines de lucro que por ley tiene como principal objetivo la prevención de accidentes laborales.
Después de presentar la Memoria de 2010, Prado dio inicio a la elección del nuevo directorio, el verdadero motivo de la reunión.

Un sistema poco democrático

La dirección de la ACHS está conformada por un directorio paritario de seis miembros titulares y seis suplentes. Allí tienen representación tanto los empresarios de las firmas asociadas como sus más de dos millones de trabajadores afiliados. Los representantes de estos últimos son elegidos por elección directa de sus delegados en los comités paritarios de cada empresa. Por su parte, los empresarios deben enviar un voto-poder para elegir a los miembros del directorio que los representarán por períodos de tres años. El número de votos que representa cada poder depende del número de trabajadores que tenga la empresa. Pero el mecanismo con que funciona ese sistema ha sido –y es– cualquier cosa menos democrático.
Para casi todos los asistentes, el resultado de la lectura de votos que hizo ayer en la tarde el notario público Jaime Morandé Orrego era predecible. Esto porque, en vez de poner un nombre en el documento, los empresarios suelen entregar su voto-poder a los agentes de la mutual, que antes de las elecciones se encargan de recogerlos por todo el país. Durante ese período, la prevención queda relegada y las agencias se convierten en captadoras de votos en blanco. La orden que reciben los agentes desde la ACHS es que induzcan el voto por la directiva vigente o, que en su defecto, los recopilen en blanco. Después la ACHS rellena el documento con el nombre que le convenga a la dirección. Así fue que Heiremans se mantuvo durante más de medio siglo al frente de la mutual.
Ese mismo mecanismo fue el que se implementó en la previa a esta elección, con el fin de que Jorge Matetic se renovara como presidente de un directorio del que ha formado parte los últimos 21 años.

Los directores son…

Los primeros miembros del nuevo directorio en ser nombrados fueron los representantes de los trabajadores. Allí la única sorpresa fue la salida de Mario Pinto y la llegada como nueva directora de Elizabeth Tapia Fuentes, de la Casa de Moneda. Tanto Víctor Riveros como Freddy Fritz fueron reelegidos en sus cargos. El primero lleva ocho años como director; el segundo ha estado ahí al menos desde 1996 representando a los trabajadores.
Luego vino el turno de los directores empresariales. Frente a los asistentes, el notario abrió la urna y comenzó a sacar los votos uno a uno y leerlos en voz alta. Junto a él estaba el fiscal de la ACHS, Alfredo Grasset, y un hombre que anotaba los votos en una pizarra.
Salió el primer papel de la urna: un voto para Jorge Matetic. El segundo: cinco votos para Jorge Matetic. El tercero: cuatro votos para el actual presidente. Y así siguió con la siguiente papeleta y la que vino después de esa; lo que duró la lectura de los primeros seis poderes fue lo mismo que duró lo que parecía un triunfo de Matetic.
A continuación sonó un nombre que constantemente aparece en las votaciones, pero que nunca ha resultado electo: Gustavo Burgos contaba con 60 votos. Después se mencionó al ex presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y actual director de Radio Agricultura, Andrés Santa Cruz, con 111 votos. Los asistentes comenzaron a mirarse extrañados. “¿Y quién es ese?”, murmuraron algunos. En los siguientes minutos se sumaron más votos para Santa Cruz y aunque otros tantos fueron para Matetic, ninguno superó las dos cifras. En eso, se escuchó que Pablo Bosch, presidente ejecutivo en B Bosch S.A., obtenía de una sola vez 2.140 votos. De nuevo hubo caras de sorpresa. Una funcionaria de la ACHS le preguntó a otra quién era él. La respuesta fue: “Ni idea. ¡Estoy Plop!” Luego el notario leyó el nombre de Fernán Gazmuri, quien el año pasado pasó de ser director suplente (cargo que ocupó al menos desde 2002) a titular, y todo quedó zanjado: 3.500 votos.
-¡¿Qué?! ¡¿Matetic le pasó sus votos a Gazmuri?! –le preguntó en voz baja la encargada de marketing de la ACHS a la periodista del área de comunicaciones Victoria Abarca, mientras el auditorio quedaba en silencio.
-No tenía idea, pero parece que así fue –le respondió.

La designación de Matetic

Al terminar las elecciones casi nadie –ni siquiera varios de los ejecutivos de la ACHS– entendía lo que había pasado: Matetic no había ganado. En un mes más el nombre del nuevo presidente de la mutual saldrá de entre los tres directores empresariales titulares que resultaron electos: Fernán Gazmuri (3.500 votos), Pablo Bosch (2.503 votos) y Andrés Santa Cruz (1.892 votos), quien es socio de Pelayo Eugenio Correa Krumenacker, cuyo hermano Pablo fue gerente general de Clínica Los Coihues y fundador del Colegio San Luis de Alba, ambas sociedades que forman parte de la red de negocios de la ACHS. Según la encargada de prensa de la ACHS, Victoria Reyes, siempre se elige al que obtuvo más votos, por lo que se espera que el cargo lo ocupe Gazmuri. Pero lo cierto es que él no fue elegido por los empresarios, sino que por el actual presidente, Jorge Matetic.
-¿Viste cómo sí cambió el directorio y no estaba todo planeado, como decían ustedes? –dijo la encargada de prensa a CIPER, negando que el presidente haya cedido sus votos.
Una vez acabada la ceremonia, CIPER se acercó a conversar con Matetic para preguntarle, entre otras cosas, si había traspasado sus votos a Gazmuri y por qué lo había hecho. Su respuesta fue:
-Los cedí porque yo mismo he dicho que los directores no deben permanecer en sus cargos más de nueve años, así que para ser consecuente con lo que he defendido, he dejado la presidencia. Lo hubiera hecho antes, pero no podía porque el mismo Eugenio Heiremans era el que me escogía en el cargo y como él también se perpetuaba yo lo acompañaba. Así estuve por más de 21 años, y ahora doy un paso al lado, dejando lugar a gente joven, a nuevos talentos mejores que yo.
-¿Qué nos puede decir sobre los maltratos que se cometían en el Hotel Victoria Simpson contra trabajadores accidentados de regiones que venían a tratarse en el Hospital del Trabajador en Santiago?
-Eso fue una vergüenza para la institución, y el más indignado soy yo. He ordenado una auditoria interna para pedir cuenta a los responsables. Pero eso fue un caso puntual, que tengo claro que no debería haber pasado, ya que nosotros somos una institución con los mayores estándares de seguridad del país. Por eso apenas supimos lo solucionamos.
Después de esa respuesta, Matetic se fue. Mientras todos los asistentes se retiraban del lugar, un funcionario de la ACHS que pidió reserva de su nombre aseguró que todo lo que había pasado había sido un show. Que por primera vez la elección había sido en el edificio de la ACHS y no en el Hotel Sheraton. Que la presencia de la urna y el notario eran algo que nunca antes se había visto en la ACHS. Y que se supo que el resultado estaba “cocinado desde antes” cuando previo al conteo final de votos, en la pizarra se proyectó una diapositiva con los resultados finales.
Publicado originalmente en CIPER (29/6/2011)

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