miércoles, 21 de diciembre de 2005

CARMEN GLORIA QUINTANA: “ME ASUSTARÍA MUCHO UN GOBIERNO DE PIÑERA”

Ella fue, según Lemebel, “la cara en llamas de la dictadura”, uno de los rostros insignes de las violaciones a los derechos humanos cometidos bajo el gobierno de Pinochet. Sobrevivió a las quemaduras inflingidas por una patrulla militar el ’86, pero no está dispuesta a vivir bajo un gobierno de derecha nuevamente. Pensar en Piñera le hace recordar a Fernández, a Cuadra y a muchos otros “personajes siniestros en dictadura” que no está dispuesta a volver a ver en el poder. Prefiere a Bachelet porque los otros les dan miedo.

El 02 de julio del ’86 fue un día que marcó a Carmen Gloria Quintana. En el Paro Nacional de actividades fue detenida y quemada viva, junto a Rodrigo Rojas Denegri, por una patrulla militar. Rodrigo murió. A pesar de todas las pruebas, Clara Szcaranski declaró en el CDE que ella había sido la que se había quemado “accidentalmente” y su victimario, el teniente Fernández Dittus –que sería después premiado con el rango de capitán- sólo cumplió 600 días de condena. Hoy, 19 años después, ella teme que Sebastián Piñera llegue a La Moneda junto a todos los personajes que avalaron la dictadura de la que ella fue víctima directa. Por eso ha formado, junto a dirigentes estudiantiles de los ’80, una agrupación que apoyará a Bachelet hasta las últimas y que luchará, de la misma forma en que luchó contra la dictadura de Pinochet, para que un gobierno de derecha no llegue nuevamente a imponerse sobre el pueblo chileno.

¿Por quién votaste en la primera vuelta y por qué?

La primera vuelta voté por Michelle Bachelet, porque ella representa valores que yo sustento y el ideal de sociedad que yo también espero vivir y también para mis hijos.

¿Crees que la postura que tuvo el CDE de Szcaranski con respecto a ti y a otras víctimas de torturas va a cambiar en algún sentido con la entrada de Carlos Mackenney?

El currículo de Carlos Mackenney no lo conozco mucho, así que no te podría contestar como a cabalidad, pero más que con una persona, tiene que ver con decisiones políticas que se toman a un nivel más estatal, de gobierno. Creo que quizás, uno de los errores de los gobiernos anteriores de la Concertación fue no comprometerse con lo que los informes Rettig y Valech sugirieron y recomendaron en términos de reparación tanto moral como material de las víctimas. En ese sentido, creo que el CDE, en vez de apoyar esas medidas, actuó en contra y eso fue una afrenta muy fuerte para todas las víctimas, especialmente para las que pusimos muchas esperanzas de que en esta época se reparara sobre todo lo que tiene que ver con la dignidad de las personas. Por eso, espero que con un gobierno de la Michelle esto se vaya por buen camino.

¿Por qué estás apoyando la candidatura de Michelle Bachelet en la segunda vuelta?

Bueno, estamos formando un movimiento que se llama “Generación de los ‘80”, que apoya a Michelle Bachelet, y en el que somos todos los jóvenes universitarios y pobladores de esa época y que luchamos con toda el alma contra la dictadura para recuperar la democracia. Yo creo que después de todos estos años de democracia estamos muchos mejor de lo que fue la dictadura. Sin duda queda mucho por hacer, sobre todo lo que tiene que ver con justicia social, con educación y salud, pero pienso que vamos bien encaminados y siento que hay que profundizar varias cosas, y es la Concertación la alianza que mejor lo puede hacer.

¿Qué expectativas de avances en materia de DDHH crees que un gobierno de Bachelet va a tener, a diferencia de los otros gobiernos de la Concertación?

Creo que Michelle Bachelet, como víctima de las violaciones a los DDHH directa y como persona que ha sabido salir adelante a pesar de toda su historia, yo siento que es super cercana en ese sentido a la historia mía y la de muchas otras víctimas de la dictadura. Yo creo que ella va a tener mucha más sensibilidad, va a tener mucho más criterio a la hora de decidir por las grandes políticas que tienen que ver con esos temas. Su aporte en el ejército habló un poco de eso. Desde que Michelle Bachelet fue ministra de defensa el ejército dejó de ser un actor político. En ese sentido, Michelle Bachelet aportó mucho en el ejército y éste se ha ido reconciliando poco a poco con el pueblo. Yo entiendo que falta mucho, que todavía tienen que dar toda la información que ellos tienen sobre los detenidos desaparecidos, pero Michelle Bachelet fue un gran aporte en ese sentido en el Ministerio de Defensa.

¿Confías en que un gobierno de Bachelet terminaría con la “marginación del proyecto político” que han sufrido las víctimas de torturas durante los 16 años de la Concertación?

El gobierno de Eduardo Frei pecó de querer hacer un gobierno muy autista y muy alejado del pueblo, entonces en ese sentido, en esa época, yo sentía que el tema de DDHH había quedado completamente fuera del discurso oficial. Pero se retomó en el gobierno de Lagos al hacer el informe Valech, al hacer la Comisión de Tortura, al enjuiciar a Pinochet, cosa que yo creía impensable y creo q ha sido un gran avance. Yo creo que con Lagos se retomó el tema y en él me he sentido u poco más participe, aunque no a cabalidad, porque uno de los grandes problemas de la Concertación es que se ha alejado un poco de las personas. Yo creo que el liderazgo de Michelle Bachelet se ha caracterizado por ser cercano, ser cálido, lo que en la sociedad actual necesitamos, o sea, necesitamos liderazgos que tengan que ver con las necesidades de las personas en estos tiempos de tanta rapidez, de tanta globalización, donde las personas nos sentimos cada vez más solas. Entonces yo creo que Michelle Bachelet representa justamente eso; la vuelta a los valores, la vuelta a un montón de símbolos que ella representa.

¿Qué dirigentes o ex dirigentes de izquierda se suman al proyecto de Bachelet, difiriendo a la posición de Hirsch de mantener un voto nulo?

Sé de algunos. El Cristián Berríos, por ejemplo, que era dirigente de la Usach cuando yo estaba, y sabes que no me acuerdo mucho de los todos los nombres de la gente que forma parte de este movimiento del ’80, pero según lo que él me dijo, que era toda la federación, que eran puros dirigentes estudiantiles de la época de los ‘80.

Más allá de todo esto, ¿te gusta Bachelet como candidata?

Sí, bueno. Yo voté por Bachelet y nuevamente voy a hacerlo, porque creo que es una persona que tiene todas las características para ser una buena presidenta, representa valores que yo sustento, que tienen que ver con hacer un gobierno en democracia, en participación, hacer más énfasis en todos los problemas sociales –en Chile hemos ido avanzando pero todavía no son suficientes-, y el tema valórico, o sea, yo creo que con Michelle vamos a volver a valores que esta sociedad ha ido perdiendo.

¿Confías en ella?

Sí, confío mucho en ella y, sobre todo, no confío en Piñera. Yo creo que con Piñera va a ser una regresión para nuestro país si él saliera presidente, en términos de la sociedad que él quiere imponer.

¿En la gente que la rodea?

Sí, yo confío en la gente que rodea a Bachelet. Espero que ella se rodee de buenas personas que la asistan en su proyecto y colaboren con el programa de gobierno que ella está sustentando.

¿Confiabas en Lagos el ’99 de la misma forma en que hoy lo haces con Bachelet?

Sí. Voté las dos veces por él.

¿En quién desconfías más en un futuro gobierno de la Concertación?

¿En quién desconfiaría? Es como difícil esa pregunta…

Entonces, ¿qué miedo podría traerte un nuevo gobierno de la Concertación?

Bueno, yo creo que cuando uno ha vivido experiencias traumáticas, así como vivir dictaduras con Pinochet, la Concertación no me asusta. Lo que sí me asustaría sería un gobierno de Piñera, porque Piñera se llena la boca porque votó por NO, pero nunca participó en ninguna participación social contra Pinochet, nunca se mojó el potito contra la dictadura, más bien hizo dinero durante esa época, especulando en la bolsa. Yo creo que me asustaría mucho un gobierno de él, sobre todo si pienso que la UDI está en alianza con él. Pienso en Fernández, pienso en Cuadra, pienso en Diez, en Jarpa, que eran personajes siniestros en dictadura, entonces eso me asusta mucho y me revive toda la experiencia traumática que viví yo como persona y que vivió el país entero.

¿La razón es sólo detener a la derecha?

Yo no diría que esa es mi inspiración principal, mi voto por Bachelet es por ella, por su proyecto y por el proyecto de gobierno de la Concertación y por supuesto, en parte, para impedir que llegue la derecha al gobierno, una derecha que no ha hecho un mea culpa de lo que sucedió, que no pidió disculpas o perdón a nadie, que es soberbia, que jamás ha reconocido sus faltas. Yo creo que es una derecha muy inmadura y que le falta todavía creer en la democracia, y eso da cuenta ahora de que sean incapaces de votar por el sistema pluralista de votación. Eso ya habla de la inmadurez y la falta de espíritu democrático, de no creer en el pueblo, y todo lo que ofrecen es asqueroso, o sea, escucharlos de esa manera paternalista ofreciéndole a la gente cosas es asqueroso. Yo creo que lo que el país necesita es que crean en la gente, que dejemos de ser paternalistas y esa cuestión es típica de la derecha. Las personas necesitan que se confíe en ellas, que haya leyes laborales claras que los apoyen, los sustenten, y los ayuden a tener sueldos dignos.

¿Qué es lo que más te aterra de un eventual triunfo de Sebastián Piñera?

Eso, po. Que cada vez los trabajadores sean más explotados, que cada vez pierdan más derechos laborales. Tenemos que la derecha implantó los dos sistemas más aberrantes que hay en la actualidad, que son el sistema de las AFP’s y las Isapres, eso fue idea de la derecha, entonces esas dos ideas muestran hoy lo que sería un gobierno de derecha. Entonces, en ese sentido, basta con que la gente piense un poco nomás en qué es lo que al país le conviene. Para Piñera ha sido fácil vestirse de oveja y cambiarse de color como camaleón, pero en el fondo está claro lo que él representa y lo que representa la gente que a él lo acompaña. Basta estudiar un poco la historia y todo lo que ha pasado con el sistema de AFP’s, Isapres, etc. Y lo que hizo Pinochet con la educación, todo un desastre que le ha costado un mundo a la Concertación sacar ese tema adelante. Salud y educación.

Esta entrevista fue la primera que publiqué en un medio de comunicación.Fue realizada poco después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2005 y se publicó en "El Otro", un periódico editado y realizado por el equipo de The Clinic.

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